Existen dos posiciones en relación al
controvertido tema de las comisiones cobradas por las AFP. Estas se expresan
esencialmente en que o son cobradas del capital de los aportantes o son cobradas de la
rentabilidad generadas por las aportaciones.
Por un lado Jaime Delgado (Congresista de
la bancada nacionalista y ex miembro de Aspec), nos dice que a los aportantes a
las AFP nos conviene asumir la comisión por Saldo pues, y este es quizá su argumento
central, no es justo que nos cobren por adelantado un servicio y menos que las
AFP no corran el riesgo de la baja rentabilidad o pérdidas que sufran nuestras
aportaciones; máxime si son estas las encargadas de generar rentabilidad. Para
Delgado la comisión por Flujo (sueldo o remuneración) conviene unilateralmente
a las AFPs y no garantiza la exigencia de eficiencia y eficacia en el manejo de
nuestro dinero.
La comisión por Saldo no afectaría lo que
hasta el 31 de marzo hayamos aportado pues, ya las AFPs se cobraron por
anticipado las comisiones de nuestros sueldos. Se crearían, por tanto, una
nueva cuenta sobre la que sí nos cobrarían la comisión de nuestro Saldo pero,
esta saldría de nuestra rentabilidad generada al final del servicio prestado
por las AFP; "del cuero salen las correas" sostiene.
En caso de baja rentabilidad o de pérdida
en las inversiones, tanto en la comisión por Flujo como en la comisión por
Saldo perderíamos. Pero la diferencia radica en que pagando la comisión por
Flujo la AFP no pierde nada pues, ya se habría cobrado por adelantado la
comisión, mientras que en la comisión por Saldo ambos correríamos la misma
suerte pues, en este caso la comisión vendría a ser pagada del Saldo posterior
al servicio prestado por la AFP. Así pues, si menor es nuestro Saldo menor
sería la comisión cobrada. Eso les exige ser eficientes y generar rentabilidad.
Del otro lado Jorge Gonzáles Izquierdo
sostiene que lo que nos debe interesar no es lo que nos cobra la
AFP sino, la rentabilidad que debe generar.
Recomienda que es mejor elegir la comisión
por Flujo sobre todo para las personas jóvenes entre los 19 y 35 años; mientras
que las personas por encima de los 60 años les conviene por Saldo pues, a mayor
Saldo mayor rentabilidad y el cobro de la comisión no les afectaría su capital.
Para el caso de las personas de 40 o 50 años la situación de conveniencia o no,
es indeterminada.
Conviene hacer notar que el argumento
presentado por Jorge Gonzáles Izquierdo considera a las personas que aportan un
periodo determinado de tiempo y luego dejan de hacerlo. En el caso de Jaime
Delgado el considera que siempre hay que aportar así ya no se trabaje de manera
dependiente. Lo que queda claro es que la relación capital - rentabilidad es lo que
originariamente marca la diferencia de uno u otro argumento. No tendría
sentido, por ejemplo, optar por la comisión por Saldo si dejáramos de aportar,
porque entonces si se vería afectado nuestro capital. Como tampoco es conveniente
que no consideremos correr riesgos juntos con las AFPs si vamos a aportar
siempre. No nos causa gracia en absoluto darle nuestro capital a alguien, y
pagarle por adelantado sus servicios, si a larga puede hacer perder nuestro
dinero y no asumir responsabilidad por ello.
Erick Robles Moran
21 de marzo 2013
Erick Robles Moran
21 de marzo 2013

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