viernes, 5 de enero de 2024

Desentrañando el Arte Contemporáneo: Claves esenciales

Es bastante común que las personas expresen dificultades para entender el arte contemporáneo. Desde hace más de un siglo, especialmente desde el inicio del siglo XX con el surgimiento de las vanguardias artísticas, persiste la idea de que el arte experimenta una decadencia, llegando incluso a afirmar que "el arte ha muerto". En relación con este tema, Ortega y Gasset, en su ensayo "La Deshumanización del Arte", explicaba que no se trataba de la muerte del arte, sino más bien de una falta de sensibilidad para comprender y aceptar las nuevas formas de arte que surgían a principios de ese siglo.[i] Por lo tanto, la percepción del público hacia el arte contemporáneo, al cual considera incomprensible, decadente y/o muerto, no es algo nuevo.

Resulta crucial comenzar definiendo lo que implica el término "arte contemporáneo". La primera impresión que surge es concebirlo como el arte producido en la actualidad, es decir, en el periodo marcado por la contemporaneidad. Sin embargo, esta percepción se revela como insuficiente y poco fructífera al considerar las características específicas del arte contemporáneo, marcado por una amplia y diversa gama de prácticas simbólicas. Estas prácticas se caracterizan por su naturaleza abierta y experimental, explorando tanto lenguajes técnicos formales innovadores como discursos y conceptos disruptivos. De esta manera, dinamizan constantemente las definiciones convencionales del arte y las nuevas que surgen en el quehacer cotidiano y presente del arte. Se entiende además como arte contemporáneo aquel arte que se contrapone abierta y conscientemente a las expresiones conceptuales y prácticas del arte tradicional, las mismas que fueron cuestionadas y atacadas desde finales del siglo XIX y con mayor virulencia durante las vanguardias en las primeras décadas del siglo XX.[ii]

En el actual contexto, hacer referencia al arte contemporáneo e intentar desentrañarlo implica necesariamente aplicar diversos criterios y consideraciones. En tal sentido, el objetivo principal de este artículo es proporcionar una visión analítica del arte contemporáneo, explorando aspectos característicos fundamentales, a modo de claves, que facilitarán descifrarlo.

Clave 1. La Evolución Histórica del Arte Contemporáneo
La antesala a la génesis del arte contemporáneo se remonta al final del siglo XIX, marcando un quiebre con las convenciones artísticas tradicionales. Este cambio radical fue motivado por diversas fuerzas sociales, políticas y tecnológicas. La Revolución Francesa, la Revolución Industrial y la Primera Guerra Mundial desencadenaron hondas transformaciones en la sociedad, generando un impacto profundo en la esfera artística.

El surgimiento de tecnologías innovadoras, como la fotografía y el cine, también desempeñaron un papel crucial en la evolución del arte. Estas herramientas ofrecieron a los artistas nuevas posibilidades de explorar y expresarse, desafiando las limitaciones tradicionales de la representación visual. Las corrientes vanguardistas del siglo XX, así como aquellas más significativas en el siglo XIX tales como el impresionismo, postimpresionismo, art Nouveau y art Decó impactaron significativamente en la configuración futura del arte contemporáneo. Las vanguardias cuestionaron las normas establecidas en el arte convencional, propiciando un terreno fértil para la experimentación y la búsqueda de formas de expresión más allá de los límites establecidos.

El arte contemporáneo, a partir de los años 60 con la aparición del conceptualismo, inaugura una fase caracterizada por la libertad creativa, la individualidad y autonomía plena del artista. Los artistas se apartan de las asociaciones colectivas que habían caracterizado a las vanguardias, mirando tanto al pasado como hacia el futuro para inspirarse, lo que les permite forjar su propio camino y plasmar su visión personal de la realidad. Esta etapa se distinguirá por la diversidad de enfoques y técnicas empleadas, así como por la expresión de la realidad desde perspectivas únicas y disímiles, pero al mismo tiempo comprometidas con la contemporaneidad y preocupadas por problemáticas sociales, políticas y culturales vigentes.[iii]

Clave 2. Apertura Cognitiva
La segunda característica aborda la necesidad de mantener una perspectiva cognitiva receptiva y/o abierta al acercarse al ámbito del arte contemporáneo. Esta perspectiva implica la apertura a la incertidumbre, donde la gama de expresiones es potencialmente extensa, desde instalaciones poco convencionales como un inflable de dimensiones considerables (ejemplificado por Jeff Koons),[iv] hasta representaciones artísticas que involucran la ejecución de performances por individuos (Joseph Beuys),[v] o la exposición de objetos como sillas (según la obra de Joseph Kosuth).[vi]

La ausencia de previsión respecto al contenido específico confiere un atractivo adicional a la experiencia. En este marco, es imperativo evitar concepciones preexistentes y la inclinación a formar juicios previos sobre la posible apreciación de tales expresiones artísticas. El arte contemporáneo se configura de manera sustancialmente diferente al canon establecido por el arte clásico o tradicional, caracterizado por enfoques figurativos, realistas y/o naturalistas, desafiando así las convenciones a las cuales se está familiarizado.

El observador debe prepararse para enfrentar una amplia diversidad de manifestaciones artísticas, desde objetos cotidianos como una pared de ladrillos sobre un libro (concebido por Jorge Méndez Blake)[vii] o una esfera de papel arrugado reproducida repetidamente con fines comerciales (ejemplificado por Martin Creed).[viii] Este espectro de posibilidades abarca desde la representación escultural de una deidad griega confrontada con un montón de trapos (según la obra de Pistoletto)[ix] hasta la exposición de un escualo muerto preservado en una pecera de formaldehído (concebido por Damien Hirst).[x] Este fenómeno induce a reflexionar acerca del cambio en los soportes y la variabilidad en la materialidad que constituye el objeto y proceso artístico, así como la temática y la concepción del arte; aspectos cruciales dentro del dominio del arte contemporáneo.

Clave 3. Difuminación de fronteras de los géneros artísticos y relevancia conceptual
A lo largo de la historia del arte, se delimitaron claramente las fronteras entre diversas expresiones artísticas, como la pintura, el dibujo, la arquitectura, la escultura, etc. Actualmente, se observa una transformación significativa en el panorama artístico, caracterizada por una diversidad total en los medios utilizados. La aparición de formas artísticas como el videoarte, el happening, el performance, el arte digital y el land art destaca, al igual que la integración de la pintura, la escultura y la danza en combinación con el video, junto con su inclusión simultánea en instalaciones y otras formas simbióticas relacionadas con diversas técnicas y tecnologías innovadoras.[xi] Este fenómeno caracteriza un panorama artístico contemporáneo en el cual la interconexión entre diversas formas de expresión redefine los límites convencionales del arte como categoría de géneros artísticos.

Es importante señalar que, en ciertos casos, el medio utilizado no tiene la misma relevancia que en obras anteriores. Un ejemplo paradigmático es la obra de Marcel Duchamp, "El Gran Vidrio", un complejo armatoste de vidrio y metal con mecanismos intrincados y documentación adjunta.[xii] En este caso, la importancia no radica en la presencia física del objeto en sí, sino más bien en la conceptualización implícita. La comprensión de la obra se dirige hacia la idea, hacia el concepto que subyace al objeto en cuestión. La obra de arte se convierte en una manifestación tangible de la idea que representa, resaltando la supremacía del concepto sobre la materialidad del soporte.

Clave 4: Adquisición del conocimiento acerca del concepto de la obra de arte contemporánea o renuncia a su interpretación
La aprehensión del conocimiento inherente a una obra de arte contemporáneo constituye un proceso que demanda una activa indagación de información. En este contexto, resulta imperativo comprometerse a invertir tiempo en la lectura para descifrar, o al menos aproximarse, al significado intrínseco de la obra en cuestión. A pesar de que algunas perspectivas sostienen que el arte prescinde de explicaciones, múltiples críticos y artistas abogan por lo contrario, ya que el observador común anhela atribuirle un sentido.
No obstante, la concepción de que el arte requiere explicación puede considerarse anacrónica, dado que el arte tradicional procuraba transmitir información concreta, manifestando su contenido de manera explícita en la representación (como en el arte paleocristiano o barroco, por ejemplo). En contraposición, el arte contemporáneo aborda temáticas complejas y sensibles, exigiendo un enfoque más elaborado para su comprensión o generación de sentido debido a su intelectualismo y la experimentación con formas no explícitas ni representativas. En este punto, se encuentra el siguiente aspecto clave para acercarse al arte contemporáneo, implicando la participación activa del “espectador”, quien es el responsable de conferir su propia lógica e interpretación a la obra, es decir, participa en la creación de sentido de la obra.

Un ejemplo destacado es la obra de Damian Ortega, "Controlador del Universo",[xiii] que aborda temáticas complejas y polémicas mediante la deconstrucción de objetos y procesos. Ortega altera las funciones originales de los objetos, transformándolas en nuevas experiencias y situaciones hipotéticas, desafiando nociones más amplias que abarcan lo social y lo político. Al ser objeto de escrutinio, estas piezas se erigen como puntos iniciales desde los cuales se puede indagar en la intencionalidad inherente en el proceso de creación artística.

Sin embargo, cuando las expresiones artísticas contemporáneas se centran en la pura sensibilidad de las formas o los lenguajes artísticos, se entiende que no se requiere una comprensión específica. En estos casos, resulta válido argumentar que el arte contemporáneo no precisa ser explicado, ya que no hay nada concreto que explicar. En este sentido, justificar la falta de comprensión de una obra artística contemporánea y aproximarse a ella con la simple intención de disfrutar de sus formas, texturas o colores, o de provocar diversos sentidos arbitrarios, es válido.

Por lo tanto, no comprender una obra de arte contemporáneo es aceptable. Debemos comprender que muchas de estas obras están diseñadas para perturbar, siguiendo la ausencia de lógica y lo absurdo planteado por el Dadaísmo,[xiv] precursores del arte conceptual contemporáneo.[xv] Es decir, buscan desafiar nuestra capacidad de procesar lo que estamos viendo o experimentando. La incapacidad de comprenderlas no se presenta como un problema, sino más bien como un desafío que abre la posibilidad de expandir nuestra mente, ejercitar el pensamiento crítico, formar nuestras propias conclusiones y ponerlas a discusión. Incluso podemos experimentar indignación e incertidumbre, ya que no es obligatorio que nos agraden o que apreciemos algunas de estas obras. Finalmente, de lo que se trata, en el arte contemporáneo, es que se cuestionen nuestras creencias y paradigmas en relación con el arte, que a menudo han quedado confinados en el plano de lo tradicional.

Un ejemplo más de esta perspectiva es la obra de la artista japonesa Yayoi Kusama,[xvi] conocida por su enfoque formal, plástico, cromático y obsesivo, que se basa en el uso de puntos infinitos de diversos colores y dimensiones. A pesar de los intentos de varios curadores de clasificar temáticamente sus variadas exhibiciones, su arte destaca por su enfoque en la experiencia estética sin una necesidad imperativa de comprensión temática.

Clave 5: “Espectador” activo y rechazo a la estética de la belleza
El arte contemporáneo interpela al “espectador” de manera directa y persistente, suscitando perplejidad ante su diversidad formal y de género, o guiándolo por los caminos de la experimentación, e incluso cuando se intenta conferirle un sentido. El “espectador”, al relacionarse con el arte contemporáneo, abandona una posición pasiva y se transforma en un partícipe activo, a menudo inmerso en las dinámicas de ejecución de la obra artística misma. En otras palabras, no vive el arte contemporáneo como una mera contemplación, como ocurre con el arte tradicional, sino como un sujeto activo. Recorrer una instalación de Olafur Eliasson ("Weather Project")[xvii] o participar en una de las performances masivas de Spencer Tunick[xviii] son ejemplos de este compromiso real del “espectador” al relacionarse, incluso, con la ejecución de la obra artística contemporánea en sí.

Por otro lado, el requisito formal en la obra de arte contemporánea no es la materialización de la belleza. La búsqueda de la belleza es una prerrogativa del arte clásico, el cual establece una serie de cánones o principios de realización artística, ya sean formales o temáticos. En contraste, el arte contemporáneo no solo renuncia explícitamente a la realización de la belleza formal, sino que incluso la rechaza y se contrapone a ella como un obstáculo para el desenvolvimiento del arte. La búsqueda de la belleza es comprendida como una limitación, una restricción al ejercicio libre de la expresión artística. El arte contemporáneo, por su parte, busca representar la complejidad de la experiencia humana, es decir, la realidad de la vida de manera más profunda y sin censura. Así, el arte contemporáneo aspira a desafiar las expectativas de quienes interactúan con la obra y a provocar una respuesta emocional intensa y genuina, es decir, una impresión estética auténtica. Ejemplos de esto se pueden hallar en los neo-expresionistas.[xix] Por lo tanto, el propósito del arte contemporáneo no consiste en la realización representacional de la belleza.

Conclusiones
Decíamos que el propósito del presente artículo era precisamente proporcionar una visión detallada y analítica sobre el arte contemporáneo, abordando características fundamentales clave para su comprensión. En este sentido, la primera clave destaca la evolución histórica del arte contemporáneo, desde las vanguardias del siglo XX hasta la individualidad, autonomía plena y libertad creativa de los artistas en las décadas posteriores. Este proceso se presenta como una respuesta a transformaciones sociales, políticas y tecnológicas, así como a la influencia de corrientes artísticas previas.

La segunda clave enfatiza la importancia de mantener una apertura cognitiva al acercarse al arte contemporáneo. Es necesario, por tanto, desarrollar una mentalidad más receptiva ante la diversidad de expresiones artísticas, desde instalaciones hasta performances, desafiando las convenciones del arte tradicional. Asimismo, es crucial aproximarse al arte contemporáneo libre de prejuicios o preconcepciones respecto a sus contenidos generales o específicos. Esto resulta esencial para apreciar y valorar la experiencia artística.

La tercera clave aborda la difuminación de las fronteras entre géneros artísticos y la relevancia conceptual en el arte contemporáneo. Se recalca la transformación del panorama artístico con la integración de nuevas formas como el videoarte y el arte digital. Se cuestiona y rechaza la importancia que el arte tradicional confería a determinados medios o la materialidad de los soportes, a la par que se le da relevancia a la conceptualización.

La cuarta clave señala la necesidad de adquirir conocimiento sobre la idea o nueva concepción de la obra de arte contemporáneo para su consideración y valoración. Se argumenta que, aunque algunas obras no requieran explicación, la participación activa del “espectador” en la creación de sentido es crucial. Así pues, la falta de comprensión sobre el sentido de la obra de arte contemporáneo no es un problema, sino un desafío que estimula el pensamiento crítico y la expansión de perspectivas.

La quinta clave insiste en la implicación del “espectador” como un participante activo en el arte actual. Se hace hincapié en la interacción directa y persistente con la diversidad formal y de género del arte contemporáneo, contrastando con la posición pasiva asociada al arte tradicional. Además, se resalta la renuncia a la estética de la belleza, considerándola una limitación al ejercicio libre de la expresión artística contemporánea.

En consecuencia, el texto nos ofrece la posibilidad de una comprensión profunda y contextualizada del arte contemporáneo, abordando sus características, evolución histórica, diversidad de expresiones y la participación activa del “espectador”.


Erick Robles Moran
05 de Enero de 2024

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[i] Ortega y Gasset, J. (1925). La deshumanización del arte. Austral. https://www.arsvitalis.es/wp-content/uploads/2019/12/La-Deshumanizacion-del-Arte.pdf
[ii] Varios. (2014). Conceptos de arte contemporáneo. Fundación Neme. NC-arte. https://nc-arte.com/wp-content/uploads/2020/08/LIBRO-Conceptosdeartecontemporaneo.pdf
[iii] López Borrego, F. (2022). Cómo entender el arte contemporáneo. Editorial Amarante.
[iv] Artsper Magazine. (2022). Jeff Koons and His Infamous Balloon Dog. https://blog.artsper.com/en/a-closer-look/jeff-koons-and-his-infamous-balloon-dog/
[v] Historia del Arte. (s.f.). Me gusta América y a América le gusto yo. La primera performance americana del artista conceptual. https://historia-arte.com/obras/me-gusta-america-y-a-america-le-gusto-yo
[vi] P55.ART. (2023). ¿Quién fue el artista conceptual Joseph Kosuth? https://www.p55.art/es/blogs/p55-magazine/quem-foi-o-artista-conceptual-joseph-kosuth
[vii] Marquina, J. (s.f.). «El Castillo», la obra artística de Jorge Méndez Blake que demuestra el poder de los libros. https://www.julianmarquina.es/el-castillo-la-obra-artistica-de-jorge-mendez-blake-que-demuestra-el-poder-de-los-libros/
[viii] Rivas, T. (2012). Un papel arrugado, objeto de arte. https://www.abc.es/espana/madrid/abcp-papel-arrugado-objeto-arte-201201120000_noticia.html
[ix] MBellas Artes. (2019). Michelangelo Pistoletto. En el marco de BIENALSUR, se exhiben dos obras emblemáticas del artista italiano. https://www.bellasartes.gob.ar/exhibiciones/michelangelo-pistoletto/
[x] Pixelismo. (2014). Tiburón preservado en formól por Damien Hirst. https://pixelismo.com/tiburon-preservado-damien-hirst
[xi] “…podemos afirmar que las y los artistas contemporáneos trabajan con ideas y combinan de forma dinámica materiales, métodos, investigaciones, conceptos, significados, símbolos, intenciones y temáticas que desafían los límites tradicionales y las categorías o el encasillamiento en definiciones. El arte contemporáneo es diverso, ecléctico y se distingue por la propia falta de un principio organizador uniforme, una definición o una ideología.” Arte y Educación. (s.f.). ¿Qué es el arte contemporáneo? https://arteyeducacion.org/intro-al-arte-contemporaneo/quees-artecontempo/
[xii] Merzt Mail. (2012). Viaje a través del gran vidrio. [Video]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=HDyHDSZyhF0
[xiii] Damián Ortega, controlador del universo. (2008). Una Hora. https://unahoraa.blogspot.com/2008/06/damin-ortega-controlador-del-universo.html
[xiv] Polo, H. (2009). Retorno a la razón (o Duchamp y sus camaradas). https://rebelion.org/retorno-a-la-razon-o-duchamp-y-sus-camaradas/
[xv] P55.Art. (2022). Características, Artista e Influencia: ¿Qué fue el Dadaísmo? https://www.p55.art/es/blogs/p55-magazine/caracteristicas-artista-e-influencia-que-fue-el-dadaismo
[xvi] Elle Decor. (2023). Las 25 obras de arte más famosas de la artista Yayoi Kusama. https://www.elledecor.com/es/arte/g40865896/yayoi-kusama-obras-arte-mas-famosas-importantes/
[xviii] Spencer Tunick El fotógrafo de los desnudos masivos. (2015). Fotógrafo no fotógrafo. https://fotografonofotografo.wordpress.com/2015/01/26/el-desnudo-es-la-obra-de-spencer-tunick/
[xix] Vargas, S. (2020). Descubre cómo el neoexpresionismo revolucionó la pintura figurativa contemporánea. My Modern Met. https://mymodernmet.com/es/neoexpresionismo/

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